TODO. (Pereza)
cuélate dentro dime chico,
dame calor, sácame brillo,
hazme el amor en nuestro nido.
No quiero nada, nada más,
me sobra respirar.
Sube, sube, sube conmigo,
déjalo todo, yo te cuido,
ven a Madrid, ten un descuido,
haz cosas mientras yo te miro.
No tengo miedos, no tengo dudas,
lo tengo muy claro ya.
Todo es tan de verdad
que me acojono cuando pienso
en tus pequeñas dudas, y eso
que si no te tengo reviento,
quiero hacértelo muy lento.
Todo, todo, todo, todo,
yo quiero contigo todo.
Poco, muy poco a poco, poco,
que venga la magia y estemos
solos, solos, solos, solos,
yo quiero contigo sólo,
solos rozándonos todo, sudando, cachondos,
volviéndonos locos, teniendo cachorros,
clavarnos los ojos, bebernos a morro.
Sueña, sueña, sueña conmigo,
escríbeme luego un mensajito,
dime hacia donde yo te sigo,
si tu te tiras yo me tiro.
No tengo miedos, no tengo dudas
lo tengo muy claro ya.
Todo es tan de verdad
que me acojono cuando pienso
en tus pequeñas dudas, y eso
que si no te tengo reviento,
quiero hacértelo muy lento
Todo, todo, todo, todo,
yo quiero contigo todo.
Poco, muy poco a poco, poco,
que venga la magia y estemos
solos, solos, solos, solos,
yo quiero contigo sólo,
poco muy poco a poco,
que venga la magia y estemos
solos rozándonos todo, sudando, cachondos,
volviéndonos locos, teniendo cachorros,
clavarnos los ojos, bebernos a morro.
Dame, que aún te queda, dame un poco más,
dame que lo quiero todo.
Siento que cada vez más, tengo celos de todo.
Dame, que aún te llega y todo llegará,
dámelo sólo a mi solo.
Siento que cada vez quiero más.
Todo, todo, todo, todo,
yo quiero contigo todo.
Poco, muy poco a poco, poco,
que venga la magia y estemos
solos, solos, solos, solos,
yo quiero contigo sólo,
solos rozándonos todo, sudando, cachondos,
volviéndonos locos, teniendo cachorros,
clavarnos los ojos, bebernos a morro.
Sé que la persona que me viene a la cabeza cuando escucho esta canción no perderá su tiempo echando un vistazo a mi blog, pero aún así, por si una tarde llueve y no ha quedado con nadie, ni está paseando conmigo porque él así lo decidió ni tiene nada mejor que hacer que dejarse caer por aquí... Que sepa que la mayor torpeza de mi vida la cometí un veinte de diciembre y que no he dejado de tratar de pegarle las hojas al calendario para poder volver atrás y cambiándolo todo hacer que aún siguiese sintiendo lo que sentía.
No me quito de la cabeza aquel paseo por el Retiro.
